Rose va a Fantasy Island a pedido de Barbara, a quien le aterra este lugar debido a unos extraños ruidos de origen desconocido. Rose se encuentra con la dueña de la isla, la escultora Maddie, pero nada le resulta extraño salvo... la gran cantidad de gatos que hay por todas partes. Maddie no ve cuál es el problema e intenta cambiar de tema. ¡Descubre qué talento único o maldición peligrosa oculta la isla!